may
14
Decir Baquedano es decir de algún modo Iquique. La calle Huancavelica durante la República del Perú, y Baquedano cuando el puerto cae bajo la dominación chilena, constituye la columna vertebral de la ciudad que se constituyó como tal, por obra la gran actividad salitrera de la época.
Baquedano fue la calle por donde la aristocracia salitrera paseó su honor y su riqueza. Por aquí sus escándalos tan bien relatados en la novela de Juanito Zola, “Tarapacá” despertó a las decenas de puritanas que allí dormían. Al final de esta calle, hacia el sur, y por las calles Obispo Labbé, Patricio Lynch y Bulnes se constituyó el barrio inglés. La Iglesia Anglicana y la Logia Masónica que son referentes simbólicos.
La calle Baquedano es testimonio del auge de la industria salitrera en nuestra provincia. Las casas se edificaron entre 1820 y 1920, las cuales fueron construidas con similar arquitectura, dándole un detalle especial a esta hermosa calle.
En la regencia del Perú esta calle se llamó Santa Rosa, después adopto el nombre de Huancavelica; para posteriormente, en la jefatura de Chile se le dio el nombre de Manuel Baquedano y Cristian Fonseca.
Las casas fueron construidas con pino oregón, madero que llegó a este puerto procedente de Estados Unidos y Canadá, siendo construidas por el sistema de armazón simple o “Balloon Frame”, estilo arquitectónico georgiano. Destacan sus bonitos corredores hacia la calle con livianos pilares y balaustradas de madera y hermosos marcos de puertas y ventanas, el uso de lucarnas o linternas, de miradores y el techo aéreo sombreado sobre la azotea, que son elementos recurrentes de este armónico conjunto legado señero de la gran gesta salitrera.
Hoy la calle Manuel Baquedano está convertida en un paseo público. En el día reúne a diversos comerciantes de antigüedades, quienes junto con ofrecer los más insólitos productos rememoran el tiempo de las salitreras. Sin embargo, aún existen tramos sin terminar, como el comprendido entre las calles Zegers y José Joaquín Pérez.
Vale destacar que en el paseo se encuentran ubicados importantes centros culturales de la ciudad, como el Museo Regional, el Museo Militar y el Palacio Astoreca; y educativos como el Liceo Libertador General Bernardo O’Higgins (ex Liceo de Hombres), establecido en 1886 y ubicado entre las calles Orella y Manuel Bulnes. Asimismo, se pueden encontrar oficinas de los Servicios Públicos gubernamentales y municipales.